Monday, August 27, 2007

QUEENSRYCHE

18 de agosto de 2007. Sala La Riviera

Mucho, muchísimo tiempo hemos tenido que esperar para poder disfrutar en Madrid de la actuación de una de las bandas más grandes e influyentes del metal. Una cita que hubiera obtenido una respuesta popular bastante más mayoritaria de haberse producido en otras fechas más propicias, a pesar de lo cual unas mil quinientas almas nos acercamos al recinto ribereño para disfrutar de la descarga QUEENSRYCHE. Y la verdad es que por algunas opiniones que pude compartir al final de su actuación hubo de todo, gente muy satisfecha, gente algo decepcionada y gente que directamente se sentía engañada en la relación calidad precio. Imagino que estos últimos debido en gran manera por la austeridad del montaje, apenas un gran telón negro con el logo del grupo, sin ningún tipo de imaginería y con unas luces correctas sin más. Algo que añadido a la hora y media justa que emplearon en su show y la inclusión de bastantes temas lentos, además de no muy conocidos, dejando fuera a otros indispensables para muchos (“Revolution Calling”, “Queen Of The Reich”, "Operation Mindcrime", “I Don’t Believe In Love”, “Best I Can”), hicieron que algunos se fueran mosqueados para casa.

Pero yo me quedo con el gran sonido que expusieron, a pesar de algún que otro ajuste inicial con las voces, la intensidad que desprendieron en todo su desarrollo aunque no fuera un show teatral, aunque había que ver el dramatismo casi agónico con el que interpretaba Geoff Tate cada uno de los temas, y la enorme técnica instrumental de todos sus músicos, sobre todo un enorme Michael Wilton con su preciosa guitarra de calaveras, y el súper versátil batería Scott Rockenfield que sonó tremendo. Tampoco lo hicieron nada mal Eddie Jackson con su bajo y un casi irreconocible Kelly Gray con su guitarra. Como decía antes comenzó la historia con algo de confusión ya que las voces entraban muy en segundo plano y con las guitarras casi saturando, además con un tema como “The Wishper” que no es precisamente el más conocido del grupo, pero a mitad del mismo todo empezó a sonar realmente bien.
“Dameged”, perteneciente a su “Promised Land”, sirvió como enlace con más de uno aun despistado, para atacarnos como la primera pieza de su mega obra “Operation Mindcrime” (que no tocaron íntegramente junto con su segunda parte como se había anunciado en algunos sitios, posteriormente rectificado, y que también despistó y molestó a más de uno), se trató de “Speak” que no me esperaba y que según comenzó a sonar su inicio de guitarra ya me puso las pilas por completo, muy buena. Siguieron con la aceleradísima “I’m American” que nos puso a todos a corear con su frenético estribillo, enlazándola con dos recuerdos para los inicios, “N M 156” rescatada de su primer LP, “The Warning” y “Screaming In Digital” del siguiente “Rage For Order”, ambas bien recibidas, pero sin el entusiasmo de las de sus trabajos más conocidos.
Algo parecido siguió sucediendo con las más actuales y tranquilas “Bridge” y “Until There Was You” que para mucho supusieron un parón excesivo pero que a mi encantaron como sonaron, sobre todo con un Tate magnífico brillando aun más en “The Lady Wore Black” única referencia a su célebre EP de debut y que fue todo un puntazo. Otro pequeño bajón de respuesta, que no de intensidad, con “The Right Side Of Midnight” y “One Foot In Hell” segundo y último tema que ofrecieron de la segunda parte de “Operation Mindcrime”.
Pero a partir de aquí, además de la calidad que ya nos habían demostrado, empezó la interacción absoluta con el público tirando de clásicos mucho más claros. “Another Rainy Night” supuso el pistoletazo de salida que desató la locura general sonando tremenda como todo el disco en el que está incluido, “Empire”, que finalmente fueron del que más tocaron. Vuelta a “Operation Mindcrime” con dos de sus símbolos “The Needle Lies” que me encantó, al igual que “Eyes Of A Stranger” con la que no pude parar de moverme y corear. Cierre antes de los bises con “Empire” en la que ya el público estaba comiendo en la mano de Tate compañía.

Rápida vuelta con la maravillosa “Silent Lucidity” que nos puso los pelos de punta, sobre todo con el pedazo de solo de guitarra de Wilton, cediendo el protagonismo a Kelly Grey en “Jet City Woman” donde también destacaron Rockenfield desde sus tambores y Eddie Jackson con su bajo. El cierre definitivo con otros dos temas añejos de los inicios de la banda en onda más clásicamente heavy, “Walk In The Shadows” que no estuvo mal con su participativo estribillo, y “Take The Hold The Of Flame” que fue un trallazo que cerró por todo lo alto. Un muy buen final, alguno todavía esperaba “Queen Of The Reich” pero esta hace mucho que no la tocan en directo, y que redondeó en mi opinión una muy buena actuación, con sus cosas ya comentadas más arriba. No me sorprendieron tanto como en Lorca el año pasado, pero creo que estuvieron muy bien. Seguramente en otra fecha, con más medios y más tiempo hubiera podido ser el concierto del año, pero...
Texto: Mariano Palomo
Fotos: Diego L. Pérez

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