Friday, August 03, 2007

GRANITO ROCK 2007

27 y 28 de julio 2007. Parque De Las Bombas. Collado Villalba (Madrid)

Nueva edición de este entrañable y cada vez más grande festival de la sierra madrileña. Un evento que por derecho propio y gracias al esfuerzo e ilusión de sus organizadores, gracias a ellos y en especial a Jesús Ruíz, cada vez está más consolidado y se convierte en cita ineludible de rockeros de toda edad y condición de dentro y fuera de la Comunidad de Madrid. Seguramente, además de los muy atractivos carteles que lo componen e incluyendo ya como fija alguna formación extranjera (U.D.O. este año y Saxon el anterior), gran culpa de este exponencial avance lo tiene el hecho de su gratuidad, algo criticado inexplicablemente por algún que otro mesías que no nombraré para no darle una inmerecida notoriedad (claro, de este festival no pillaba cacho de la publicidad y entonces era malo que el ayuntamiento se gastara el dinero del contribuyente en pagar a músicos que después de todo son un artículo de lujo y que ya se encarga él de saquear en sus promociones, ¡hay que joderse!). En fin fenicios monopolistas aparte, vamos con lo que realmente interesa que una vez más fue mucho y muy bueno.

Empezó la historia el viernes 27 a eso de las ocho de la tarde, con un sol que aun rompía las piedras y nos hacía buscar la sombra como locos para no morir achicharrados en el intento. Debido a esta circunstancia los chicos de SPEKTRA, encargados de abrir fuego (nunca mejor dicho) tuvieron que ir convenciendo a los presentes para que se acercaran a disfrutar de su potente metal de corte moderno. Este quinteto de jovenzuelos fueron unos de los seleccionados dentro del certamen de bandas noveles del festival, algo que es base fundamental del mismo y que este año a mostrado un altísimo nivel en la mayoría de sus participantes. Los chicos de Spektra practican un estilo que no es precisamente el que más me motive, pero me convencieron y mucho con su música llena de energía, sin dejar de lado partes con melodías muy trabajadas y llegando con buenos temas, entre ellos una currada y metalizada versión de “Beat It” del desteñido Michael Jackson. Sin duda una actuación muy interesante y que convenció a la concurrencia.Los siguientes en presentar sus credenciales fueron DISTANCE, ya con menos sol y más personal, hicieron un show bastante sobrio, tirando de nu metal con registros electrónicos y muy buen sonido, algo que pudimos disfrutar a lo largo de todo el festival, pero con menos llegada y empatía con el público. Dentro de su repertorio también incluyeron una versión como fue el “Frozen” de Madonna que les quedó bastante bien. No me desagradaron, pero tampoco me llegaron en exceso.
Tras refrescarnos un poco y cargar pilas llegaron desde Bilbao para dar un enorme concierto los chicos de WALDHEIM. Una formación de death metal melódico, con dualidad vocal chico gutural - chica lírica, y que mostraron una técnica y un saber estar en escena impropios de su corta edad y experiencia. Sonaron tremendos, rotundos cuando tenían que serlo, delicados y melancólicos por momentos, y con unos instrumentistas de muy alto nivel, destacando los juegos de teclados y guitarras que sonaron soberbios. Algo que ya habíamos comprobado en la demo presentada a concurso, pero que fueron capaces de ratificar e incluso superar con creces en directo. Sin duda los mejores de los nuevos, y eso que mis gustos están muy alejados de su estilo. Si siguen así le espera un futuro muy esperanzador.Y tras la exhibición de Waldheim le tocaba el turno a la primera banda consagrada de la noche. No eran otros que los astures AVALANCH. Una formación que no se por qué carajo parece que tienen que pasar una reválida en todas y cada una de sus apariciones en directo. Quizá la sombra de sus anteriores componentes y su pasado aun sean muy alargados, y eso que ya llevan cinco años con esta formación, pero afortunadamente suelen sacar adelante sus actuaciones con brillantez y acaban convenciendo a los escépticos, algo que volvió a suceder en Villalba. Las primeras filas estaban entregadas a la causa desde el inicio, con un Ramón Lage que ha crecido una barbaridad como frontman y vocalista en directo, y sobre todo con el maestro Alberto Rionda tocando como muy pocos en nuestro país.El resto de la banda no desentonó en absoluto, a pesar de algún problemilla técnico al principio y de coordinación de la batería en algunas fases al final, volvieron a darnos un muy buen show. Centraron su set en las tres últimas entregas de la banda, algo que en principio le cuesta todavía a los antiguos fans de la formación, pero que creo es necesario para seguir creciendo y dejar atrás un pasado, sin renegar del mismo, que no tiene demasiado que ver con los actuales Avalanch, ni falta que hace por otra parte. Hubo momentos álgidos en los que demostraron que han ganado en energía como fueron las descargas de “Semilla De Rencor” o la final “Lágrimas Negras” que fueron dos auténticas pedradas de adrenalina y potencia sonando de muerte. Tampoco se olvidaron de temas más melódicos, pero no por ello menos intensos, como fueron la increíble “Lucero” en la que Rionda se salió sobremanera haciendo que nos olvidáramos de algún desfase de percusión de Marco Álvarez con una batería que no era la suya, y sobre todo con “Niño” que fue una exhibición de técnica y sentimiento. Entre medias muchos, quizá demasiados, temas de su último disco “El Hijo Pródigo”, destacando por supuesto el single “Alas de Cristal”, en la que se lució el teclista Roberto Junquera, o “Papel Roto” en la que vimos muy activos al segundo y entregado guitarra Dany León casi siempre compartiendo con el bajista Fran Hidalgo la parte izquierda del escenario.Los recuerdos más añejos vinieron con “Xana” magnífica también con el nuevo toque de Ramón, al igual que “El Angel Caído” con su correspondiente carga de dramatismo. Todo ello redondeó un gran concierto, en el que el público fue entregándose a medida que iban cayendo los temas, y donde encontré a unos Avalanch muy agradecidos y receptivos. Pocos peros se puede poner a su actuación, los mencionados mínimos desajustes de sonido y quizá no haber incluido algún tema más de su obra maestra “Los Poetas Han Muerto” en lugar de tantas de “El Hijo Pródigo”, pero esto es un gusto muy personal. Por lo demás, chapeau una vez más para Avalanch.Con la hora ya bastante avanzada, bien pasadas la una de la madrugada, era el turno de los veteranos OBUS. Un grupo que, al contrario que le sucede a Avalanch, parecen tener ganado el primer asalto antes de empezar, su trayectoria y su gran base de fans de siempre les avala, además de su propuesta macarra y divertida en escena de siempre. Pero, que queréis que os diga, entre que no pude ver más que seis o siete temas de su actuación por las prisas que por circustancias surgieron y me despistaron bastante, y que lo poco que vio no me gusto demasiado, la verdad es que casi mejor pasar por encima de la actuación de Fortu y compañía. Y es que lo que más sigue llamando la atención del grupo es su frontman, que si bien hay que reconocerle sus tablas y continua provocación y comunicación con el respetable, también hay que señalar que ya está un poco pasadito de forma y que sus folclóricos ademanes, al menos a mi me sugieren bastante poco. En cuanto a su voz, que es lo que más interesa después de todo, tampoco es que el otro día en el Granito estuviera en su mejor forma, pero cumplió y supo tapar sus lógicas carencias con invitaciones constantes al público a cantar.El que sí me convenció mucho más en el rato que les vi fue su guitarrista Paco Laguna, tocando muy bien, cañero y efectivo, y moviéndose con bastante criterio por el escenario. Fernando cumplió desde su batería, sonando bastante bien, al igual que el ya nuevo y consolidado bajista Nacho García. Y por lo demás poco os puedo decir, los temas que escuché no me motivaron demasiado, salvo “Sin Dirección” y la mítica “Autopista”, vamos a dejar a un lado y tratar de olvidar lo que hicieron con “Pesadilla Nuclear”, porque fue precisamente eso, una pesadilla. En cualquier caso y por lo que se lee en otros sitios los cinco mil que se quedaron hasta el final parece que disfrutaron bastante más que un servidor y que no están demasiado de acuerdo con mi opinión. Afortunadamente las opiniones siguen siendo subjetivas y tenemos la libertad de expresarlas.Llegó la segunda jornada del Granito 2007. Y de nuevo el cartel volvía a ser de lo más sugerente. Comenzando por los grupos noveles como HANDFUL OF RAIN y RANCOR que apenas pudimos ver muy de lejos ya que estábamos en otros menesteres, aunque de estos últimos pudimos apreciar su interesante thrash metal de corte clásico con dos buenas versiones del “Indians” de Anthrax y del “Hangar 18” de Megadeth, y los madrileños CROWNLESS a los que ya pudimos ver con más atención. Unos chicos que sonaron muy bien, con su power metal melódico, con tintes oscuros y con la figura de su vocalista Vanesa Ramírez, que lo hizo bastante correctamente, pero que aun tiene que pulir algunos detalles para llegar a convencer plenamente en directo. Algo que desde luego a nivel instrumental el resto del grupo tiene más que superado, sobre todo su guitarrista Jorge Escudero que mostró una enorme calidad a lo largo de su ejecutoria, siempre bien complementado por los teclados de Pablo que creaban unos sonidos muy melódicos y ambientales. Basaron el repertorio en temas propios incluyendo una versión de la instrumental “Stratosphere” de los fineses Stratovarius que hicieron a la perfección. Buen concierto y buen futuro si pueden pulir un poco más su sonido y hacerlo más asequible.
Por imperativo contractual le tocaba el turno a uno de los que nunca falla. U.D.O. de nuevo en España, y otra vez dando un conciertazo, en esta ocasión además presentando nuevo trabajo como es el reciente “Mastercutor” del que nos ofreció algunas pinceladas que no desentonaron en absoluto con el resto de su poderosa actuación. De hecho el tema título fue con el que abrieron tras la curiosa intro grabada que lo acompaña, y desde el primer segundo el sonido fue perfecto. Me sorprendió en primera instancia no ver sobre las tablas al habitual bajista del grupo Fitty Weindhold, sustituido por motivos personales por el miembro de Majesty Marcus Bielenberg que hizo perfectamente su papel y parecía que llevara media vida en con el resto, sobre todo con el guitarra Igor Gianolla con el que se mostró altamente cómplice en muchos movimientos, mientras que Udo y Stefan Kaufmann formaban la otra pareja de baile con sus continuas muecas y encares.Además del tema título “Mastercutor”, cuya portada en forma de enorme telón adornaba el fondo del escenario, estrenaron en directo en nuestro país “The Wrong Side Of Midnight” y la potentísima “We Do For You” que me gustaron más que en estudio y funcionaron muy bien en vivo, sobre todo la segunda. El resto del set transcurría con los hits más recientes de U.D.O., “Men And Machine” con su toque robótico y futurista, “24/7” que cada vez es más impresionante en directo, o la más pesada “Thunderball”, y con los inevitables recuerdos a clásicos como la arrolladora “Animal House” que nos dejó sin resuello o la más coreable “They Want War”.El poderío de “Holy” que abrió los bises antes de acabar de macharnos con el fin de fiesta total Accept de “Balls To The Wall “ y “Fast A Shark” provocando la locura general entre todos los que estábamos allí sin parar de menear el cuello, al igual que sucedió antes con el himno “Metal Heart”, con la afilada “Restless & Wild” y con la alargada versión del directo que suelen hacer de “Princess Of The Dawn”. La verdad que podía haber copiado esta crónica de cualquier otro concierto de U.D.O., porque siempre son muy similares, pero eso sí, siempre igual de enormes.

Y por esas exigencias contractuales de las que hablábamos antes, les toco cerrar el festival a nuestros amigos SILVER FIST. Y lo cerraron por todo lo alto, con una actuación tremenda, llena de caña, rabia, mala leche, pero sin olvidarse de tocar y sonar como casi nunca les había visto. La apisonadora estaba preparada y con ganas, y logró que no se produjera el temido éxodo y prácticamente nadie abandonara tras el show de U.D.O. el Parque de las Bombas (llamado así por las bombas de agua que en él se ubicaban antaño, pero que viendo la descarga de Silver Fist bien podría ser por como arrasaron estos el lugar). Hablar a estas alturas de la autenticidad y entrega de Silver es una obviedad, pero creo que no está de más recordarlo de nuevo, por si algún despistado aun no se ha dado cuenta. La actitud y calidad con la que el vocalista y el resto de la banda afrontaron su actuación debería enseñarse en las escuelas de música como una asignatura más, aunque realmente con eso se nace pero no estaría de más que muchos tomaran nota. Sirva como ejemplo el batería de la banda, Iván Manzano, que debido a una fuerte dolencia física suya la banda pudio participar el fin de semana anterior en otro festival en Leganés y aun sin estar recuperado del todo quiso estar en Villalba para demostrar que es uno de los mejores y más contundentes aporreadores del panorama nacional.El resto de la banda desde luego no se quedó atrás, con una pareja de guitarristas como Diego y Pablo absolutamente brillantes y demoledores con sus hachas, con un José que sigue machacando su bajo sin piedad, y con un nuevo miembro fijo como el teclista Filtho (ex Amset) que le da un empaque y un cuerpo muy interesante al sonido del grupo, amén de ser un espectáculo en directo sin parar de menearse toque o no toque su instrumento. Se abrió la actuación con la habitual intro de la película Tiburón, para arrancar de forma contundente con “Mártir”, todo sonaba ya perfecto y matador, siguiendo con la magnífica “El Vuelo Del Fénix” y con la no menos buena “Cielo O Infierno”. Primer punto de inflexión con Silver luciendo bufanda rojiblanca que “alguien” le lanzó desde el foso para celebrar el paso de la eliminatoria de Intertoto del Atleti, y dos nuevos himnos para hacernos cantar y vibrar “El Miedo” con unas guitarras impresionantes, y la coreadísima “El Predicador” que todos sabemos a quién está dedicada y que como señalaba al principio de la crónica del festival no merece más atención. Tras “Ten Más Valor” nueva ración de meneo de cuello (por algo la gira se llama “Esguince Cervical Tour”), con el clásico de Muro “Telón De Acero” que fue un momento de energía pura, que dio paso a la sorpresiva versión de “More Than Ever” de los suecos Evergrey y que pilló descolocados a la mayoría, incluido el que suscribe. Momento más relajado pero lleno de fuerza con “Aun Creo En Ti” que cuanto más la escucho más me gusta y más me identifico con ella, y a la que sucedió el tema que da título al último trabajo del grupo “Lágrimas De Sangre” del que eligieron la mayoría del repertorio, caso de la siguiente “Te Espero En El Infierno” que sonó brutal antes de volver con Muro y su temazo “Solo En La Oscuridad”.Se acercaba el final, y no podía faltar un tema que se ha convertido por derecho en uno de los himnos del metal español de los últimos tiempos, “En Llamas”, que volvió resultar intenso a más no poder con el personal entregado y coreándolo sin tregua, sobre todo “uno” que tenía al lado y que curiosamente es el mismo que lanzó la bufanda del Atleti desde el foso. Los bises no se hicieron esperar, “Tormento” y la brutal versión de “Raining Blood” de Slayer, supusieron la puntilla para sacarnos las pocas fuerzas que nos quedaban dentro después de más de hora y media de caña. Probablemente, y sentimentalismos y amistades aparte, uno de los mejores conciertos de metal nacional a los que he podido asistir en bastante tiempo, y que esperamos volver a disfrutar en breve. El Fénix sigue volando alto y esperemos que sea por mucho tiempo. Muy Grandes.
Texto y Fotos: Mariano Palomo
Fotos Silver Fist: Juanma Martínez

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